Cestodos
Las infecciones humanas por céstodos, o tenias, pueden producirse en la luz intestinal, donde los céstodos adultos se adhieren al intestino del huésped (Tabla 1). Alternativamente, la infección humana puede ser consecuencia de la diseminación de céstodos desde el intestino hacia localizaciones extraintestinales, a menudo en forma de larvas del parásito. El ciclo de vida de los céstodos viene determinado por los huéspedes definitivos, en los que vive el gusano adulto maduro, y los huéspedes intermediarios, que albergan las formas larvarias del parásito. La identificación del huésped implicado y la distinción entre enfermedad intestinal o extraintestinal ayudan a los clínicos a anticipar posibles complicaciones y a seleccionar las pruebas diagnósticas adecuadas.
Los seres humanos son huéspedes definitivos de seis céstodos: Diphyllobothrium latum, Taenia solium, Taenia saginata, Hymenolepis diminuta, Hymenolepis nana y Dipylidium caninum. Además, los seres humanos pueden ser huéspedes intermediarios de Echinococcus granulosus y Echinococcus multilocularis. Todas las formas de enfermedad asociadas a infecciones por céstodos son tratables; por lo tanto, se recomienda realizar una anamnesis y una exploración física minuciosas para identificar a los pacientes en riesgo. Resulta especialmente útil preguntar por viajes, exposiciones dietéticas, contacto con animales y condiciones de saneamiento, ya que estos factores pueden aumentar la sospecha de infección por tenia.
Los céstodos se adhieren a la mucosa intestinal mediante un órgano especializado denominado escólex, que presenta una morfología distintiva en cada especie de céstodo. Unido al escólex hay de uno a varios cientos de segmentos, denominados proglótides. Cada proglótide contiene órganos reproductores masculinos y femeninos, y puede clasificarse como inmadura, madura o grávida, según el grado de maduración de sus órganos sexuales. Una proglótide grávida contiene un útero completamente desarrollado y lleno de huevos. La estructura uterina de una proglótide grávida ayuda a diferenciar las especies de céstodos. Estas diferencias anatómicas son importantes porque permiten al personal de laboratorio distinguir entre especies al examinar muestras de heces.

Esta figura de clasificación resume las principales especies de céstodos humanos e ilustra la relación entre las infecciones intestinales y extraintestinales en distintos huéspedes y etapas del ciclo de vida.
Infección por Hymenolepis nana
Aspectos esenciales del diagnóstico
- Los gusanos adultos y las proglótides se observan con poca frecuencia.
- Huevos esferoidales y de pared delgada (30-47 µm).
- Los huevos contienen dos elementos polares, de los que proyectan 4-8 filamentos (diagnóstico).
- El escólex presenta ganchos y cuatro ventosas.
Consideraciones generales
Hymenolepis nana (H nana) está distribuida en todo el mundo y se denomina tenia enana por su pequeño tamaño, de aproximadamente 2-4 cm (0,8-1,6 in). Las zonas endémicas incluyen Asia, África, América del Sur y Central, y el sur y el este de Europa. La infección por H nana se adquiere por la ingestión de huevos, habitualmente procedentes de heces humanas. Los huevos eclosionan en el estómago o en el intestino delgado, y las larvas resultantes se adhieren a la pared intestinal, donde en varias semanas se desarrollan los gusanos adultos. Los huevos se liberan directamente de las proglótides grávidas mientras estas proglótides aún están adheridas al gusano adulto; por lo tanto, las proglótides rara vez se observan en el examen de heces. Varios artrópodos, como las pulgas, pueden actuar como huéspedes intermediarios alternativos de H nana. Los huevos producidos en humanos infectados pueden dar lugar a autoinfección interna, y una higiene fecal-oral deficiente puede facilitar la transmisión de persona a persona. El hacinamiento, el acceso limitado al saneamiento y el contacto estrecho entre los miembros del hogar pueden favorecer la transmisión.
Hallazgos clínicos
Signos y síntomas
La infección por H nana es, con mayor frecuencia, asintomática; sin embargo, algunos pacientes pueden referir cefalea, mareo, anorexia o dolor abdominal. No está claro si estos síntomas se relacionan con la infección. Los niños pueden presentar cefalea o trastornos del sueño y del comportamiento, que se resuelven tras el tratamiento exitoso de la infección. Cuando aparecen síntomas, suelen ser leves e inespecíficos, por lo que se requiere un alto índice de sospecha para considerar una infección por tenia.
Hallazgos de laboratorio
Al igual que en pacientes con otras infecciones por céstodos, la analítica sanguínea en la infección por H nana suele ser normal, aunque puede aparecer una leucocitosis leve con eosinofilia. El examen microscópico de heces revela con frecuencia huevos, pero el hallazgo de proglótides es infrecuente en la infección por H nana. La repetición de los exámenes de heces o el uso de técnicas de concentración puede aumentar la probabilidad de detectar huevos cuando la sospecha clínica se mantiene elevada.
Diagnóstico diferencial
Dado que la infección por H nana suele ser asintomática, lo más habitual es que se detecte como un hallazgo incidental en un examen de heces realizado por otra razón. En pacientes con síntomas gastrointestinales inespecíficos, es necesario descartar la enfermedad ulcerosa péptica y la malignidad. Del mismo modo, en niños con síntomas conductuales, deben considerarse diversos trastornos neurológicos de origen orgánico y psicológico. Otros parásitos intestinales y los trastornos gastrointestinales funcionales también pueden incluirse en el diagnóstico diferencial, según el contexto clínico.
Complicaciones
Se han notificado convulsiones en infecciones por H nana mediante un mecanismo que aún no está claro. Aunque estas manifestaciones neurológicas son infrecuentes, subrayan la importancia de evaluar y tratar las infecciones confirmadas, así como de monitorizar a los pacientes con síntomas neurológicos nuevos o sin explicación.
Tratamiento
Los quistes de H nana son más resistentes al tratamiento que los gusanos adultos. Por ello, se requieren dosis más altas o pautas más prolongadas para erradicar los quistes que en otras infecciones por céstodos. El tratamiento de la infección por H nana consiste en una dosis única de praziquantel o niclosamida (véase la Tabla 2). Deben realizarse exámenes de seguimiento de heces a las 2 semanas y a los 3 meses tras el tratamiento. Las decisiones terapéuticas, incluida la elección del fármaco y la posología, deben tomarse en consulta con un profesional sanitario, teniendo en cuenta la edad, las comorbilidades y las posibles interacciones farmacológicas.
Pronóstico
Dado que la infección por H nana suele ser asintomática y responde al tratamiento, el pronóstico es excelente. La recaída o la reinfección es más probable en entornos con exposición continuada; por lo tanto, resulta útil prestar atención a los contactos del hogar y a las condiciones ambientales.
Prevención y control
La infección por H nana puede prevenirse mediante una buena higiene fecal-oral y el cumplimiento de los principios de saneamiento (p. ej., eliminación adecuada de las aguas residuales humanas) (Tabla 3). La ingestión accidental de huéspedes artrópodos también puede causar infección, aunque este mecanismo es infrecuente. El lavado de manos con agua y jabón, la manipulación segura de los alimentos y el control de plagas domésticas contribuyen a reducir el riesgo de infección y reinfección.
Hymenolepis diminuta
Aspectos esenciales del diagnóstico
- Las proglótides se observan con poca frecuencia en las heces, pero pueden estar presentes gusanos adultos.
- Huevos ovoides y de pared gruesa (70-85 µm por 60-80 µm).
- Los huevos no contienen elementos polares.
- El escólex carece de ganchos y presenta cuatro ventosas.
Consideraciones generales
Hymenolepis diminuta también está distribuida en todo el mundo, pero la incidencia de infección es mucho menor que la de H nana. La infección por H diminuta se adquiere por la ingestión de huevos, que proceden de un huésped intermediario artrópodo obligatorio. Los huevos eclosionan en el estómago o en el intestino delgado, y los gusanos adultos se desarrollan en varias semanas. Los huevos son similares en tamaño a los de H nana, pero se distinguen por la ausencia de filamentos polares y por su forma ovoide. A diferencia de H nana, el ciclo de vida de H diminuta requiere un huésped intermediario artrópodo, y los gusanos adultos pueden eliminarse en las heces humanas. La infección humana suele ser esporádica y a menudo se asocia con la ingestión inadvertida de insectos infectados en alimentos o en el ambiente.

Esta ilustración muestra la estructura general de los céstodos, incluidos el escólex y las cadenas de proglótides, que constituyen características compartidas por muchas especies de tenias.
Hallazgos clínicos
Signos y síntomas
La infección por H diminuta no se asocia a síntomas clínicos. La mayoría de los casos se descubre de forma incidental, y los pacientes suelen permanecer bien incluso cuando se identifica la infección.
Hallazgos de laboratorio
El examen microscópico de heces revela con frecuencia huevos y gusanos adultos. La analítica sanguínea puede mostrar una leucocitosis leve con eosinofilia. Al igual que en otras infecciones por helmintos, el grado de eosinofilia no siempre se correlaciona con la gravedad de los síntomas.
Diagnóstico diferencial
El hallazgo de H diminuta en humanos suele ser incidental y asintomático. Deben evaluarse otras causas de eosinofilia, malestar intestinal o resultados anómalos en las pruebas de heces cuando el cuadro clínico no queda explicado por esta infección por tenia.
Complicaciones
No se han notificado complicaciones. No obstante, se recomienda consultar con un profesional sanitario para confirmar el diagnóstico y determinar si está indicado el tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de la infección por H diminuta consiste en niclosamida en dosis única. Las pautas posológicas específicas deben seleccionarse y supervisarse por un profesional sanitario, especialmente en niños y en personas con enfermedades subyacentes.
Pronóstico
H diminuta responde rápidamente al tratamiento; por lo tanto, el pronóstico es excelente.
Prevención y control
La infección por H diminuta puede reducirse si se disminuye la exposición a vectores artrópodos, por ejemplo, mediante medidas de control de ratas (Tabla 3). Las medidas destinadas a proteger los granos almacenados y los alimentos frente a la contaminación por roedores e insectos también ayudan a reducir el riesgo de infección.
| Síndrome | Manifestaciones más frecuentes | Manifestaciones menos frecuentes |
|---|---|---|
| Infección por Diphyllobothrium latum | Distensión abdominal, dolor abdominal, diarrea | Obstrucción intestinal, déficit de vitamina B12 |
| Infección por Taenia solium | Asintomática | Indigestión, náuseas |
| Cisticercosis (infección extraintestinal por T solium) | Cefalea, convulsiones, déficits neurológicos | Miositis, insuficiencia hepática o cardiaca |
| Infección por Taenia saginata | Asintomática | Cólicos abdominales, malestar general |
| Infección por Hymenolepis nana | Dolor abdominal | Mareo, anorexia; en niños, alteración del comportamiento |
| Infección por Hymenolepis diminuta | Asintomática | |
| Infección por Dipylidium caninum | Asintomática | Indigestión, anorexia, prurito anal |
| Infección equinocócica | Dolor abdominal, masa | Convulsiones, cefalea, déficits neurológicos, dolor óseo |
| Síndrome | Tratamiento en adultos | Tratamiento pediátrico |
|---|---|---|
| Infección por Diphyllobothrium latum |
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| Infección por Taenia solium |
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| Cisticercosis (infección extraintestinal por T solium) |
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| Infección por Taenia saginata |
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| Infección por Hymenolepis nana |
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| Infección por Hymenolepis diminuta |
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| Infección por Dipylidium caninum |
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| Infección equinocócica |
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| Síndrome | Medidas de prevención y control |
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| Infección por Diphyllobothrium latum | Cocción adecuada del pescado o congelación del pescado durante 48 horas |
| Infección por Taenia solium | Cocción adecuada del cerdo o de productos de cerdo |
| Cisticercosis (infección extraintestinal por T solium) | Como para T solium |
| Infección por Taenia saginata | Cocción adecuada de la carne de vacuno y de productos de vacuno; inspección de la carne de vacuno y destrucción de canales infectadas |
| Infección por Hymenolepis nana | Mantenimiento de una buena higiene fecal-oral |
| Infección por Hymenolepis diminuta | Medidas de control de artrópodos (como el control de ratas) |
| Infección por Dipylidium caninum | Cribado de perros y gatos; tratamiento de los animales infectados |
| Infección equinocócica |
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